La gestión de la demanda del transporte

A través de Chris Bruntlett nos topamos con un interesante concepto que no conocíamos: la gestión de la demanda del transporte,Transport Demand Management (TDM). La idea, con esa denominación tan complicada, es sencilla: poner el foco en los usuarios para ayudarles a compartir coche, usar transporte público o emplear los medios de transporte de menor impacto ambiental y social.

Este concepto de TDM nos lo cuenta Mobility Labs, de Arlington, Virginia. Este condado creó en 1989 un departamento específico para resolver las necesidades de transporte diario de sus habitantes, el Arlington County Commuter Services (ACCS), del que depende Mobility Labs como brazo de investigación. En los últimos años, el ACCS calcula que gracias a su labor se han evitado unos 40.000 trayectos diarios en coche, lo que supone un ahorro anual de unos 27 millones de litros de combustible. Eso, en un único condado de los Estados Unidos con una población de unas 230.000 personas. ¿Cuánto podría ahorrarse en Europa con iniciativas similares?

La TDM se incluye indirectamente en muchos Planes de movilidad urbana sostenible de España, pero rara es la vez en que se articula debidamente. En Arlington destinan recursos y personal a esta labor, y funciona. Más aún, es rentable para la sociedad y las empresas implicadas.

El artículo se publicó en inglés en Greater Greater Washington y se centra en lo que podría hacer la TDM por la ciudad de Washington DC. También serviría para otras ciudades: cuestión de extrapolar.

Diez pasos para sacar 100.000 coches de Washington DC

Chris Hamilton – http://chrisrhamilton.com/

¿Quieres reducir el número de coches que circula por el DC cada día? La forma más rápida de lograrlo puede ser un grupo de medidas de márketing e incentivos que no son ni demasiado caras ni muy controvertidas, llamadas Gestión de la demanda del transporte (Transportation Demand Management o TDM).

Imagen de Mobility Lab.

La TDM no es infraestructura. Es un conjunto de información específica, motivación e incentivos que animan a la gente a usar la infraestructura que ya existe de forma más fácil y eficiente.

Y funciona. Vaya si funciona.

Por solo unos 10 millones de dólares anuales (unos 8,87 M€ al cambio de hoy), el programa de TDM de Arlington transforma unos 42.000 trayectos en coche a otros modos de transporte cada día. Si en el DC hubiera un programa similar en marcha, podría lograr incluso más éxito: se podría alcanzar sin problemas un ahorro de unos 100.000 trayectos diarios.

En Washington DC ya existe un programa de TDM incipiente, llamado goDCgo. Ahora mismo, goDCgo es demasiado pequeño para suponer una gran diferencia, pero moveDC aboga por una gran expansión “basada en el modelo de Arlington”.

Aquí van diez pasos para alcanzar esa meta.

1) Llega a los empleados a través de las empresas

Nadie conduce en hora punta por su gran amor a los atascos. La mayoría de la gente solo lo hace porque entonces, en hora punta, es cuando sus jefes les piden que lleguen al trabajo. Por tanto, las empresas tienen un enorme poder sobre el transporte: aprovecharlo puede lograr grandes resultados.

En lugar de ofrecer aparcamiento gratuito, las empresas pueden dar pases de transporte público, del programa de bicicleta pública, o alguna otra cosa que pueda ayudar a su personal a acudir al trabajo de otra forma que no sea conduciendo cada uno en su coche.

Los empresarios necesitan que les guíen para saber qué tipo de incentivos funcionan mejor. Ahí entra el personal de TDM: trabaja con las empresas y los gestores de la propiedad para elaborar un programa de desplazamientos a su medida.

Esta es sin duda la medida más importante de un programa de TDM. En Arlington, el equipo se llama Arlington Transportation Partners (ATP), los socios de transporte. Calculamos que el equipo de servicios para empresas de doDCgo debería tener el doble de personal que el de Arlington, en lugar de solo una fracción.

2) Abre “genius bars” del transporte: ventanilla única

Los genius bars de Apple son “ventanillas únicas” para los usuarios de Apple que necesitan soporte técnico. El mismo modelo se puede aplicar al transporte.

Incluso en la era del smartphone, la investigación muestra que mucha gente prefiere informarse preguntando a otra gente. Las cinco Commuter Stores de Arlington permiten recabar información y comprar billetes para todos los servicios de transporte de la región, en un único punto.

Poniendo tiendas del transporte en lugares de alta afluencia, como la entrada a las estaciones de Metro, se logra que la gente pueda hablar de sus idas y vueltas al trabajo con expertos, cara a cara.


La Commuter Store de Ballsston. Foto del Condado de Arlington en Flickr.

3) Recuerda a la gente que puede ir en bici

Más o menos el 60% de la población estaría dispuesta a ir en bici, si fuera más fácil y seguro hacerlo. ¡Enséñales a hacerlo!

En el DC se está construyendo buena infraestructura ciclista, pero eso solo es la mitad de la respuesta. También hay que educar a la gente y animarle a usarla, y esta parte no está presente en el programa de TDM de goDCgo. El personal de Bike Arlington acude a los eventos comunitarios, da clases para usar la bici con confianza en ciudad, y está disponible en las redes sociales para responder a la gente y hacer que usen más la bici.

4) Nada de meter miedo

Desde luego es importante y necesario enseñar a compartir la calzada con seguridad, pero hay demasiadas campañas que asustan a la gente y hacen que caminar o ir en bici parezcan cosas más peligrosas de lo que son en realidad.

Las campañas de seguridad deberían centrarse en mostrar cómo se hacen bien las cosas, en lugar de echarles la bronca por lo que hacen mal. La campaña PAL de Arlington es un buen ejemplo.


No culpes a la víctima. Foto del MWCOG.

5) El márketing es igual de importante que las obras públicas

Antes de que nadie pueda cambiar de rutinas de transporte, debe saber que existen alternativas y tener confianza en su fiabilidad.

El márketing no es relleno. Es el lubricante necesario para engrasar los engranajes de la infraestructura. Todos los programas de TDM necesitan una campaña de márketing que englobe todo en una sola marca, y lo dé a conocer entre sus destinatarios.

En Arlington, la dieta sin coches combina anuncios, redes sociales, equipos en la calle, eventos y establecimientos colaboradores para que se conozca todo lo necesario del transporte público, de las bicis y del resto del programa.

6) Haz que Internet y el open data trabajen para ti

Internet y los smartphones no solo están cambiando la forma en que paramos un taxi. Invierte en herramientas tecnológicas que hagan fácil obtener información, y abre tus datos para que cualquiera pueda hacer una app para ti, gratis.

En Arlington, la Transit Tech Initiative ha ayudado a lanzar sitios web como CarFreeAtoZ, un planificador de viajes multimodal que es más bonito, aporta más información y es más fácil de usar que las herramientas similares de los propios gestores de transporte, mejor que la de WMATA (la Autoridad de Transporte de Washington DC), por ejemplo.


CarFreeAtoZ travel app. Image from Mobility Lab.

7) Haz algo más que traducir: adapta

No tenemos una sociedad monolítica, sino diversa. Y los distintos grupos que la componen perciben la información de formas diferentes. Para llegarles de forma efectiva, no sirve solo con traducir los materiales a varios idiomas. Hay que adaptar (o transcrear) los contenidos, para que cada audiencia reciba el mensaje en la forma que les resulte más significativa. El ACCS, por ejemplo, tiene un grupo de márketing para hispanos.

8) Extiende las buenas ideas con una buena distribución

Los teléfonos, las pantallas y las aplicaciones están muy bien, pero un montón de gente sigue siendo fiel al papel. Las agencias de TDM necesitan buenos equipos de logística y distribución para asegurarse de que toda la ciudad recibe el mensaje. Los horarios y los planos se deben buzonear a todos los hogares, y se pueden repartir cajas de folletos directamente a las empresas, hoteles, tiendas y otros puntos de interés, para que sus clientes y usuarios tengan fácil acceso a la información.

Un equipo dedicado de logística permite que el resto se dedique a lo que se le da mejor.


Quiosco informativo con caja de folletos en un edificio de oficinas. Foto de BeyondDC en Flickr.

9) Exige opciones de transporte en las nuevas construcciones

¿Quieres edificios protegidos contra incendios? Diséñalos con aspersores y funciones de seguridad. ¿Quieres que conducir sea fácil? Pon garajes en los edificios. ¿Quieres que más gente vaya en transporte público, bici o caminando? Incluye en los diseños paradas de autobús, infraestructura ciclista y accesos a las aceras que sean cómodos y atractivos.

Igual que en urbanismo verifican que las nuevas urbanizaciones cumplen con los requisitos de uso y densidad, los especialistas de TDM revisan los nuevos edificios en cuanto al transporte. El departamento de TDM para planificación de edificios de Arlington se ocupa de esto, de exigir condiciones para la aprobación de nuevos edificios, y hace seguimento para asegurar que se siguen cumpliendo.

10) Haz seguimiento de tus progresos con datos reales

Las agencias de transporte no son nada sin datos, pero han de ser buenos datos. Históricamente se han centrado en aforos de carreteras, y han sido lentos al advertir cambios. Para que los ingenieros de carreteras empiecen a pensar en peatones y ciclistas, hay que recoger datos objetivos que muestren que esos modos son verdaderamente importantes.

Un programa de investigación de TDM mide el impacto de los servicios multimodales en formas que van más allá que simplemente contar coches. El programa de Arlington se ha convertido en un think tank de investigación y desarrollo llamado Mobility Lab, que genera montones de datos, que a su vez utilizan los empleados públicos para decidir dónde irán los carriles bici o las paradas de autobús.

El programa de TDM de Washington DC es una oportunidad perdida

El ACCS de Arlington gasta 10 millones de dólares anuales (8,87 M€) en el programa de TDM. Con este dinero se convierten 42.000 trayectos diarios de coche con baja ocupación en trayectos de transporte público, bicicleta, coche compartido o a pie. En Washington podrían tener un programa que fuera aún más efectivo.

Pero a pesar de tener una población mucho mayor, el presupuesto del DC para el programa de TDM es menos del 20% que el del Condado de Arlington. Si el Alcalde Bowser ampliara el presupuesto a los niveles de Arlington, sería totalmente realista alcanzar la cifra de reducción de 100.000 trayectos diarios en coche.

El Plan Move DC Implementation promete 2.000 millones de dólares anuales (1.774 M€) en inversiones para los próximos años. Seguro que merece la pena gastar 15 millones (13,3 M€) cada año para que todo pueda funcionar mejor.