Categoría: Nada que ver

Sobre infraestructuras y gestión de la demanda

Una analogía rápida de Brent Toderian.

Cuando os pregunten si hay demanda para un carril bici, recordad que es difícil justificar un puente por la cantidad de gente que cruza el río a nado. 

Brent Toderian

Puente del Tercer Milenio, en Zaragoza. Imagen de Wikipedia.
Puente del Tercer Milenio, en Zaragoza. Imagen de Wikipedia.

Esto pasa con toda la infraestructura: si construimos accesos peatonales, la gente los usará. Si hacemos carriles bici o facilitamos el uso de bici, la gente la usará (y podéis leer el caso de Sevilla en The Guardian). Y del mismo modo, si insistimos en ampliar las vías para coches, la gente también los usará más y seguiremos con lo mismo.

Proporcionalidad de las normativas ciclistas: sobre leyes y seguros

Comentando el artículo sobre los cambios normativos de preferencia de paso que se aplican en algunos países a las bicicletas, un buen amigo nos comentaba que no entendía ese tipo de “privilegios” para la bici. Sostiene que los usuarios de bicicleta en España, según su percepción, incumplen muchas normas y circulan creando situaciones de peligro, real o percibido -como cuando van sin luces, cruzan por pasos de peatones o por aceras o se saltan semáforos en rojo-. A falta de datos, coincidimos con esta observación: hemos visto mucha gente en bici haciendo el cafre.

Así que alterar las normas para favorecer a la bici le parece un agravio comparativo: una especie de premio por portarse mal, partiendo de la asunción de que “la mayoría de los ciclistas no cumple las normas”. 

La "viñeta para bicis" suiza, o "vignette vélo". Imagen de
La “viñeta para bicis” suiza, o “vignette vélo”. Imagen de Keith en Flickr.

En este blog nos parece que las normas deben estar para cumplirse. Y precisamente por eso abogamos por la retirada de aquellas que no se pueden cumplir, la adaptación de las normas a la realidad social y a los objetivos que desean alcanzar, su correcta difusión entre el público y que las autoridades velen por su cumplimiento, sancionando cada vez que sea necesario. Para lograr estos fines, se pueden ensayar las políticas públicas antes de hacerlas definitivas y someterlas a revisión periódica, igual que se hace en medicina, por ejemplo. Al fin y al cabo, la sociedad es quien se dota de normas y si la sociedad cambia, éstas también deben hacerlo. No tiene sentido grabarlas en piedra.

Muchas normas se aplican a los ciclistas trasladando directamente las que se aplican a automóviles, cuando, aun siendo ambos vehículos, no alcanzan las mismas velocidades ni su uso tiene el mismo efecto en la sociedad, tanto en caso de accidente como en las externalidades que provocan con su uso. Las externalidades de una decisión son las consecuencias que implica para terceros que no la han tomado.  Sigue

Colaboración: la vida desde el sillín de una bici urbana

Ya sabéis que en España se vende mucha bici de montaña, pero poca de paseo/ciudad. En este blog creemos que, aunque la mejor bici es la que ya tienes, llevar una buena bici, cómoda y adecuada a la ciudad, es fundamental para disfrutar de nuestros trayectos. 

Chris y Melissa Bruntlett, que tienen dos hijos y viven en Vancouver, opinan lo mismo. En 2010 decidieron vender el coche y contar cómo puede vivir una familia canadiense sin este artefacto “indispensable”. Porque al parecer, se puede 😉

Este artículo de Melissa Bruntlett se publicó originalmente en Momentum Mag. Melissa nos cuenta su paso de una bici de montaña a una de paseo: ya no tiene dolores de espalda, va más cómoda y segura y disfruta mucho más sus viajes.


La vida desde el sillín de una bici urbana

Por Melissa Bruntlett

Melissa Bruntlett con su bici Papillionaire. Foto de Chris Bruntlett, derechos reservados.
Melissa Bruntlett con su bici Papillionaire. Foto de Chris Bruntlett, derechos reservados.

Hace más de dos años que circulo en una bicicleta de paseo, de barra baja, también llamada bici urbana u holandesa, y estoy muy contenta. Antes usaba una bici de montaña bastante pesada, con su dotación completa: 21 marchas, amortiguación y un manillar totalmente recto. Era una buena bici y me hacía la labor, pero después de años inclinada hacia delante y maltratándome las muñecas, hombros y espalda, montar en esa bici era cada vez menos agradable. Cuando empecé a ver fotos de ciclistas que montaban con la espalda bien recta en bicicletas elegantísimas en los blogs de Cycle Chic, me decidí a cambiar. Sigue

Opinión: bicicletas por las aceras en Logroño

Esta tribuna se publicó el 25 de noviembre de 2014 en el diario La Rioja.

Bicicletas por las aceras: ¿qué puede hacer el Ayuntamiento?

A pesar de que en Logroño no se hace casi promoción, cada vez vemos más gente en bicicleta por nuestra ciudad. Es lógico: la bici es el medio de transporte más rápido en trayectos menores de 5 km. La gente lo va descubriendo a su ritmo.

Pero a esta incipiente comunidad de ciclistas nadie les ha explicado por dónde deben circular, muchos tienen miedo a circular por la calzada, y los carriles bici no responden a sus demandas de transporte. Y se van a las aceras.

Ciclista atravesando un paso de peatones. Imagen de Millán Garrido, derechos reservados.
Ciclista atravesando un paso de peatones. Imagen de Millán Garrido, derechos reservados.

El Ayuntamiento ha creado talleres de circulación en bicicleta, ha puesto a la Policía Local a patrullar en este medio y ha financiado una campaña para inculcar a los conductores el respeto a la distancia de seguridad. Existe un colectivo, Logroño en Bici, que ha desarrollado acciones formativas con la Universidad Popular. Parece que no ha sido suficiente: a diario vemos circular bicicletas por aceras, sin luces, cruzando pasos de peatones y poniéndose en peligro por desconocimiento, más que por mala fe.

Detectamos dos problemas principales: circulación por las aceras y falta de visibilidad por ausencia de luces y reflectantes. Sigue

Logroño: el extraño caso del polígono inaccesible

Existe un polígono industrial a menos de 3 km del centro de una ciudad, pero al que no se puede llegar a pie, ni en bicicleta. Al menos, no en condiciones aceptables. Se trata del Polígono Cantabria, cercano a Logroño pero al otro lado del río Ebro, y con una afluencia diaria de casi 3.300 personas, según el PMUS.

Quizá les resulte un caso ajeno, pero hay muchos casos como este: polos de interés cercanos físicamente, pero aislados por mala planificación de los accesos. Es una pena: es un problema realmente fácil y barato de solucionar, si de verdad alguien quisiera arreglarlo.

Queridas administraciones: cuando planeéis accesos a cualquier tipo de infraestructura, tened la bondad de acordaros de los peatones y los ciclistas. Existimos.

itiinerarios maps
Los itinerarios propuestos por Google Maps. Imagen copyright de Google.

Si uno quiere ir del Ayuntamiento de Logroño al Polígono de Cantabria, el principal escollo a salvar es el río Ebro, que en Logroño se puede cruzar a través de cuatro puentes y una pasarela peatonal. Google Maps indica que hay 5 minutos y 2,8 kilómetros en coche. Pero a pie hay 45 minutos y 3,5 kilómetros: hay que dar un rodeo de 700 metros para evitar la autovía. Y en bicicleta, aunque teóricamente se podría, hay que elegir entre circular por el arcén de una autovía o por una carretera regional sin arcenes. 

En cualquier otro recorrido, 3 kilómetros podrían hacerse a pie en unos 40 minutos y en bici en menos de 20. Pero ninguna de las rutas al Polígono permiten caminar ni ir en bici con seguridad. Y esto es así por mala planificación o dejadez de varias autoridades, el Ayuntamiento de Logroño, la Comunidad Autónoma de La Rioja y el Ministerio de Fomento, titulares de las distintas vías, que no han sido capaces de encontrar una solución a los desplazamientos a este destino.

Volvamos al recorrido. La entrada es larga: disculpen ustedes la extensión, pero nos parece necesaria. Sigue