Barcelona: nueva ordenanza ciclista en elaboración

Gracias a Acera Peatonal, una organización zaragozana, nos enteramos de que en Barcelona están preparando una nueva ordenanza de circulación, tal como publica La Vanguardia. La ordenanza, en diciembre de 2014 aún en redacción, se ha comentado también en Ciclosfera.

Mientras no se apruebe la nueva, sigue en vigor la anterior, modificada por última vez en 2007.

"La bici se baja de la acera en Barcelona", titula La Vanguardia. A medias.
“La bici se baja de la acera en Barcelona”, titula La Vanguardia. A medias.

Pego parte de la noticia porque la cosa tiene tela, empezando por el titular (la negrita es mía):

Una propuesta que empieza a debatirse para modificar la ordenanza de circulación reafirma que las bicicletas sólo podrán ir por las aceras, andenes y paseos de más de cinco metros y tres metros de amplitud libre, salvo señalización en contra. En el centro de Barcelona, en las amplias aceras del Eixample no se prevé esa señalización en contra, de manera que en teoría quedarían excluidas para las bicicletas, al no llegar, por muy pocos centímetros a esos 5 metros de amplitud. Esta prohibición ya existe en la norma vigente, pero desde el Ayuntamiento se afirma que la entrada en vigor de nuevos cambios, seguramente en otoño, irá acompañada de una mayor firmeza en su aplicación.

Van a prohibir una cosa que ya estaba prohibida y prometen “mayor firmeza” en la aplicación de una norma ya existente, pero por cuyo cumplimiento no se velaba adecuadamente. ¿Lo entienden ustedes? Yo tampoco. Ya sabrán que nos parece que el sitio natural de una bici en ciudad es la calzada, o en su caso una buena vía ciclista. Quizá por eso no lo entendemos.

Por otra parte, prohiben con excepciones. Y eso de los 5 metros de amplitud, 3 metros libres, suena a complicación innecesaria. Cuanto más sencilla sea una norma, más fácil de entender y de hacer cumplir. ¿Va a venir el señor municipal con el metro para determinar si cabe multa?

En fin, aparte del asunto de las aceras, que cambia todo para que nada cambie, resultan más preocupante la prohibición de circular en grupos de más de 10 personas o la obligatoriedad de registrar las bicis comerciales (de alquiler, pero también de carga). ¿A qué criterio obedece todo esto?

El Ayto. de Barcelona afirma que han recibido quejas por la “invasión” de los tours guiados en bicicleta, al parecer muy populares entre los turistas.

Los grupos [de bicis], con o sin guía, son una actividad creciente en Barcelona. El Barri Gòtic y otras áreas de Ciutat Vella de interés turístico son los escenarios habituales de los tours guiados, que a veces agrupan a veinte o más personas sobre las bicicletas. Ha habido quejas por la proliferación de estos grupos, y hace un año el Ayuntamiento ya respondió en primera instancia prohibiendo los grupos de ciclistas por las calles más estrechas. Aquellas quejas provenían básicamente de peatones que se veían molestados por los grupos ciclistas. Pero, en los últimos tiempos, el Ayuntamiento ha registrado quejas de otros ciclistas, molestos, por ejemplo, por la invasión de carriles bici por parte de grupos turísticos.

Igual es que somos optimistas, pero la proliferación de turistas visitando la ciudad en bici nos suena a que se ha conseguido normalizar la circulación en bicicleta por Barcelona. Y si los carriles bici quedan “ocupados” (léase, deberían absorber más capacidad), es que quizá sea necesario aumentar su capacidad o anchura. Vamos, un éxito, ¿no?

Hora punta en un carril bici de Copenhague
Hora punta en un carril bici de Copenhague. ¿Qué harían en Barcelona de encontrarse con esto? Imagen de Heb en Wikimedia.

Si el uso de las vías ciclistas llegase a niveles de Copenhague o Ámsterdam, ¿qué propondría el Ayuntamiento de Barcelona? ¿Circulación alterna o algo así? Y al respecto de idénticos grupos de turistas a pie, y “obstaculizando” el tráfico peatonal, ¿hacen algo desde el Excel·lentíssim Ajuntament? ¿Son equiparables ambos tipos de grupos?

Y por último, se indica que será obligatorio registrar las bicicletas “de uso comercial”, de alquiler o de transporte de carga. ¿Para qué? Pues no se sabe. Quizá para añadir una traba más a los valerosos negocios a quienes les pueda apetecer usar bicis. ¿Quién va a hacer cumplir la medida? Probablemente, nadie.

Disculpen, no tengo el día optimista.


 

Actualización: la ordenanza finalmente se aprobó en mayo de 2015. Aquí pueden leer y descargar el historial completo de la ordenanza de vehículos y peatones de Barcelona en el buscador de información oficial de la Diputación de Barcelona.

  • Millán

    Hola Rubén.

    Aunque hace años que no vivo en Barcelona, creo que puedes estar malinterpretando la situación descrita al final de tu artículo.

    En parte, es un placer constatar que los extranjeros quieran recorrer Barcelona en bici; que no la perciban como peligrosa, es ya un éxito al que seguramente hayan contribuido los ciclistas urbanos. Que Barcelona tenga que poner la alfombra roja al turismo (¡más todavía!) es algo que conviene cuestionarse. Sobre todo, si esa comodidad que se le da al turista es a costa del ciudadano barcelonés.

    Esas rutas turísticas en bicicleta de las que hablan existen desde hace años, y las que yo conocí no salían del casco antiguo de Barcelona, o como mucho, se ampliaban hasta la zona de la Barceloneta o Moll de la Fusta. Es decir, que circulaban por Raval, Gótico, Born, Ciutadella y paseo marítimo: zonas esencialmente peatonales.

    Creo que el frente marítimo tiene anchura suficiente para todo, pero quien conozca el centro histórico de Barcelona, sabe que estamos hablando de calles estrechas, y/o con mucha (mucha) densidad de peatones. En ese escenario es donde sin duda deben haber surgido las quejas.

    Por otra parte, imagino que los organizadores de esas rutas, tendrán la sensatez suficiente como para guiar a su comitiva por las calles más apropiadas para ello, y no hacerlo por las más estrechas o concurridas.

    A falta de conocer esos detalles, es cierto que esos grupos de turistas eran a veces muy numerosos: diez o más bicis juntas ocupan bastante, y más cuando quien la monta no es alguien que va de un lugar a otro sabiendo a dónde se dirige, sino un turista que va mirando los edificios y las calles por las que pasa.

    Supongo que ese problema es el que le ha surgido a los habitantes del centro, y eso será lo que querrá atajar el ayuntamiento.

    Por lo demás, estoy de acuerdo con tu crítica a la complicación innecesaria de la ordenanza. No ayuda a nadie.

    • Frames

      Pues lo tienen muy fácil: tipo en bici en zona peatonal, multaca al canto.

      No hace falta reinventar la rueda. Pero como no quieren bajar la bici a la calzada (su sitio!) para no molestar al coche … se tienen que inventar toda esta parafernalia.

  • Frames

    “Por otra parte, prohiben con excepciones. Y eso de los 5 metros de amplitud, 3 metros libres, suena a complicación innecesaria. Cuanto más sencilla sea una norma, más fácil de entender y de hacer cumplir. ¿Va a venir el señor municipal con el metro para determinar si cabe multa?”

    Si no me equivoco, no es una complicación innecesaria, sino una irregularidad que va contra el Reglamento. No se puede circular POR NINGUNA acera, no importa cuales sean sus dimensiones. Eso sí, “gracias” a algunos jueces, si pintas un trozo de acera de rojo sí sería “legal”.

    “Igual es que somos optimistas, pero la proliferación de turistas visitando la ciudad en bici nos suena a que se ha conseguido normalizar la circulación en bicicleta por Barcelona. Y si los carriles bici quedan “ocupados” (léase, deberían absorber más capacidad), es que quizá sea necesario aumentar su capacidad o anchura. Vamos, un éxito, ¿no?”

    Si los carriles bici quedan “ocupados” en mi opinión no hace falta aumentar su capacidad o dimensiones, sino acabar con ellos y poner a la bici en su sitio.

    Si el uso de las vías ciclistas llegase a niveles de Copenhague o Ámsterdam, ¿qué propondría el Ayuntamiento de Barcelona? ¿Circulación alterna o algo así?”

    Si el uso de las vías ciclistas llegase a niveles de Copenhague o Ámsterdam, no habría coches. Al menos en el segundo caso.

    Y por último, se indica que será obligatorio registrar las bicicletas “de uso comercial”, de alquiler o de transporte de carga. ¿Para qué? Pues no se sabe.” […] “resultan más preocupante la prohibición de circular en grupos de más de 10 personas o la obligatoriedad de registrar las bicis comerciales (de alquiler, pero también de carga). ¿A qué criterio obedece todo esto?

    Si se sabe. Pasta.

    La pregunta real a partir del tope de los grupos (en un arbitrario número máximo de 10) es: ¿Y los coches pueden ir en grupos de un máximo de cuánto?.

    Todo EMHO, por supuesto. Un saludo!

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