Deberes para las vacaciones: informe de la OCDE de ciclismo, salud y seguridad 2013

No tenemos mucho tiempo libre estos días entre cerrar cuestiones laborales y preparar nuestros hígados para las múltiples cenas de Navidad, así que optamos por dejar deberes para nuestros lectores.

La OCDE ha preparado un informe bastante extenso con el estado de las cuestiones del ciclismo de transporte, la salud y la seguridad en buena parte del mundo desarrollado. Contiene muchas recomendaciones e ideas que, si es usted planificador urbano, médico, o técnico de transporte, seguramente le interesará conocer. Y aunque la descarga del PDF tiene coste, se puede leer online de manera gratuita. E incluso incrustar en su página, si tiene usted una. Así que les dejamos con el informe, y que disfruten ustedes las fiestas.

Nos van a colar otro gol con el casco ciclista

El casco para menores de 16… Y para «trabajadores en bici»

Imagino que han estado ustedes siguiendo toda esta parafernalia que se montó en el Congreso al respecto de la obligatoriedad, o no, del casco ciclista, a partir de qué edad, etcétera etcétera. Se ha publicado en muchos blogs y medios.

Las conclusiones definitivas se han plasmado en un documento de enmiendas propuestas a la futura Ley de Tráfico y Seguridad Vial (PDF). Todo parece indicar que con respecto al casco, se aprobará la enmienda 145 de Convergència i Unió, como ya apuntan en Valencia en Bici. Las negritas son las modificaciones que propone CiU respecto al texto original.

ENMIENDA NÚM. 145
FIRMANTE:
Grupo Parlamentario Catalán
(Convergència i Unió)
A los efectos de modificar el apartado ocho al artículo único

Redacción que se propone:

Artículo único.
Modificación del texto articulado de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, aprobado por el Real Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo.

«Ocho.
El segundo párrafo del apartado 1 del artículo 47 queda redactado del siguiente modo:
Los conductores y, en su caso, los ocupantes de bicicletas y ciclos en general, estarán obligados a utilizar el casco de protección en las vías urbanas, interurbanas y travesías, en los casos y con las condiciones que reglamentariamente se determinen, siendo obligatorio su uso, en todo caso, por los menores de
dieciséis años, y también por quienes circulen por vías interurbanas.

Asimismo, también estarán obligados al uso del casco en vías urbanas aquellos conductores y ocupantes de bicicletas y ciclos cuando pertenezcan a un colectivo que hace uso de la bicicleta durante su jornada laboral por ser ésta su vehículo de trabajo.»

Y olé. ¿No notan nada raro?

El «colectivo» de usuarios de bici como «vehículo de trabajo», ¿quiénes son?

Por un lado CiU propone que el casco lo hayan de llevar los menores de 16 de forma obligatoria, pero por otro introduce la necesidad de que los trabajadores que usan la bicicleta como «vehículo de trabajo» tengan que llevarlo en todo momento. ¿Y por qué?

JUSTIFICACIÓN
La presente enmienda tiene un doble objetivo. En primer lugar, se establece la obligatoriedad del uso del casco a los ciclistas menores de 16 años y no a los menores de 18 años, como establece el proyecto de ley. Cabe destacar que excepto en Finlandia y Eslovenia, el uso del casco en las bicicletas no es obligatorio, y en algunos países europeos, se establece la obligatoriedad del mismo para los menores de edad, siendo mayoritario el límite de 15 años. Por tanto, en coherencia con los países de nuestro entorno y teniendo en cuenta que la experiencia de muchos Estados sugieren que una regulación tan estricta del uso del casco por parte de ciclistas, es un freno a la introducción de la bicicleta en entornos urbanos, consideramos que lo más adecuado es reducir dicha obligatoriedad a los 16 años.

Y en segundo lugar, la enmienda tiene como objeto establecer la obligatoriedad del uso del casco por aquellos ocupantes de bicicletas y ciclos, que utilicen la misma como vehículo de trabajo.

En otras palabras, porque a CiU le parece bien. No se explica por qué se eligen los 16 años y no los 14, 15 o 21. Se propone y punto.

Y lo peor es lo segundo. La propuesta de llevar casco para «trabajadores en bici» no se ha tratado en las ponencias, no se justifica, es complicada en su redacción, y puede suponer un problema si hay accidentes in itinere.

Si alguien es repartidor, podemos dar por entendido que la bicicleta es su vehículo de trabajo y seguramente ya usará casco sin que nadie le tenga que obligar por ley. Aún así, siendo generosos podríamos pasar por alto la obligación como la menos inaceptable.

Pero si alguien es pasante o comercial, o de cualquier otra profesión, y emplea una bici para hacer un recado laboral, ¿qué pasa? Si alguien tiene un accidente sin casco yendo en bici al trabajo, en virtud de esta redacción, ¿podría negarse la aseguradora a aportar indemnización? ¿Es suficientemente clara la redacción de la enmienda, a este respecto?

A mí me parece que no.

Y peor aún, no se hace ningún cambio al respecto de la posición del ciclista en el carril, una cuestión que seguramente es más importante para la seguridad del ciclista que lo del casco, en cuanto a que puede evitar accidentes -y el casco ya sabemos que no.

Por otra parte, hay que considerar que la ley fija mínimos que luego la DGT desarrollará en el Reglamento de Circulación que acompañará a esta Ley. Así, por mucho que la ley permita ciertas cuestiones, la DGT en el Reglamento podría plantear condiciones más estrictas. Las enmiendas a esta redacción, por sí solas, no garantizan nada.

Llevamos casi año y medio con este tema. ¿De qué ha servido toda esta pamema?

Australia se lo piensa: Queensland está revisando la ley del casco ciclista

En algunos países, las leyes y políticas públicas intentan hacerse con criterio técnico, y se busca consenso en las cuestiones fundamentales, como la educación, los impuestos, las infraestructuras, o incluso la seguridad vial. Al final, querer que nuestros hijos salgan mejor formados de la escuela o que haya menos víctimas de accidente debería ser un deseo compartido por todos, seamos de izquierdas o de derechas. Y por eso, quizá nos convendría fijar políticas públicas basándonos en la evidencia y en métricas, y probarlas, evaluarlas y revisarlas igual que se hace, por ejemplo, en medicina.

Por ejemplo, en Australia, ese sitio tan particular donde los médicos hicieron valer su criterio con respecto al casco ciclista -con discutibles resultados-, hay quien plantea por fin revisar la obligatoriedad. El Parlamento del estado australiano de Queensland, y en concreto su Comité de Transporte, Vivienda y Gobierno Local, ha revisado la situación de las normativas ciclistas y propone:

  • Obligar que se mantenga una distancia de seguridad en los adelantamientos a ciclistas, de entre 1 y 1,50 metros;
  • Multar a los ciclistas con cantidades y penas similares a las que afrontan otros conductores de vehículos;
  • Y lo más ruidoso: suprimir la obligatoriedad del casco en zonas con velocidad máxima inferior a 60 km/h y carriles para ciclistas.

Estas medidas se plantean con sus periodos de transición y sus métricas de ensayo, para poder evaluar si son buenas o malas y decidir con criterio si se hacen permanentes. Igualito que en España, ¿verdad?

Pueden consultar aquí la lista completa de recomendaciones (en inglés y PDF, claro).

Lamentablemente, el ministro de transportes de Queensland, Scott Emerson, ha rechazado la recomendación relativa al casco porque…

“Personalmente, creo con firmeza en los beneficios del casco y creo que los datos muestran que el casco reducen el riesgo de daños graves.»

Y seguramente, aunque no lo dice, porque es una decisión difícil de vender a su electorado. Al final también hacen las cosas como aquí: a dedo.

Lo que más me ha gustado leer es que, en su conjunto, calculan que por cada km recorrido en bicicleta y «robado» al coche, los australianos ahorran 60 céntimos por lo que deja de gastarse en sanidad, que al cambio actual son 40 céntimos de euro.

¿Cuánto llevas ahorrando tú? 😉

La bici es segura en Vitoria, pero hace falta educación

Vitoria (o Gasteiz, como gusten) es una de las ciudades españolas con mayor uso de la bicicleta. El Ayuntamiento está convencido de sus bondades y destina muchos recursos -no solo económicos- a su promoción. Hay un plan director de la bicicleta, hay evaluación del comportamiento de los ciclistas, hay consejos para los ciclistas, hay buzón ciudadano, hay mejoras en las infraestructuras y el diseño urbano, hay cursillos y planes de fomento, hay seguimiento de los motivos de adopción y abandono… En definitiva, existe una voluntad organizada y activa de que la cosa funcione. Y está funcionando: el reparto modal de la bici era del 6,8%-6,9% en 2011, sin duda una cifra excelente en España.

Reparto modal de la bicicleta en Vitoria y comparación con otras ciudades (2011)
Reparto modal de la bicicleta en Vitoria y comparación con otras ciudades (2011); fuente

Y además, en Vitoria y el País Vasco se preocupan porque las estadísticas se hagan y publiquen: no solo hay encuestas de movilidad recientes (de 2006 y 2011), sino que se publica informe de siniestralidad ciclista (dentro del plan director) y la policía local emite otro sobre accidentalidad del tráfico general. Así, tenemos la oportunidad de examinar qué pasa con la siniestralidad ciclista y de tráfico en Vitoria, y compararlas con tasas de uso razonablemente realistas.

Hacemos este ejercicio porque leemos en Noticias de Álava un artículo con un preocupante titular que habla de los accidentes ciclistas en Vitoria: «Los peligros de la movilidad sostenible». Y no nos parece que la bici sea particularmente peligrosa, y menos en esta ciudad concreta. Según indica el Ayuntamiento de Vitoria en su informe de siniestralidad 2008-2011, en Vitoria se denunciaron en esos cuatro años un total de 698 siniestros con ciclistas de por medio, con ninguna víctima mortal y un total de 19 heridos graves. ¿Muchos o pocos? Continuar leyendo «La bici es segura en Vitoria, pero hace falta educación»

Escribir al periódico sobre el casco ciclista

Hoy en El País hay quien se alegra de que el casco ciclista vaya a ser obligatorio para menores de 18 años. Me da mucha pena que el desconocimiento lleve a la gente de buena intención a apoyar medidas equivocadas e inútiles, cuando no contraproducentes.

Las negritas son mías.

Dar luz verde a la obligatoriedad del uso del casco a menores que circulan en bicicleta es un pequeño paso para la seguridad de todos los conductores y peatones de la ciudad. Desgraciadamente, no es suficiente. Como el cinturón, el casco es un elemento de protección. Antiestético y pesado, reduce el riesgo de quien lo lleva. El uso del casco es un gesto más allá de los beneficios individuales. Es un gesto de respeto hacia los conductores de otros vehículos que defienden la movilidad segura y prudente, conscientes de los daños físicos y psicológicos de los que pueden ser responsables y, a su vez, víctimas. Ante el escalofriante número de imprudencias, me pregunto por qué continúa existiendo tanta adversidad al uso de esta indumentaria.

Partiendo de que la adversidad no es «al uso» sino a la obligatoriedad, un matiz que habitualmente se pierde, nos oponemos a la obligatoriedad por muchas cuestiones. Continuar leyendo «Escribir al periódico sobre el casco ciclista»