No, el coche no es rápido en ciudad

Es un error habitual pensar que el coche es el medio de transporte más rápido porque alcanza grandes velocidades. Es cierto que si voy por una autovía vacía, puedo conducir a 120 km/h o incluso más, si elijo ignorar la ley.

Pero en ciudad, precisamente porque mucha gente opta por usar el coche, las vías se colapsan, los semáforos, pasos de peatones y preferencias de paso nos hacen detenernos, y la velocidad media del coche no es competitiva con la de otros medios de transporte. Y es menos competitiva cuanta más gente coja el coche a la vez: en hora punta, con las vías colapsadas, los atascos pueden durar horas.

Todo esto lo explica mucho mejor Màrius Navazo en el manifiesto en defensa del coche. Si queremos que sea un vehículo útil en ciudad, la única salida es restringir su uso.

Velocidad media de desplazamientos en coche en Madrid, histórico
Velocidad media de desplazamientos en coche en Madrid, histórico 2004-2013. Fuente: Informe del Estado de la Movilidad de Madrid de 2013, Ayuntamiento de Madrid.

Además de que la velocidad en desplazamientos es lenta, el coche hay que aparcarlo. Y eso cuesta tiempo y dinero, al menos en las ciudades civilizadas donde el aparcamiento en superficie no es gratuito.

Tiempos de recorrido según medio de transporte en ciudad. Fuente: Comisión Europea.
Tiempos de desplazamiento según medio de transporte en ciudad. Fuente: Comisión Europea.

La Comisión Europea insiste en varios informes en un hecho poco conocido: en trayectos urbanos de menos de 5 kilómetros, la bicicleta es más rápida que el coche si sumamos el tiempo de aparcamiento. Repetimos: la Comisión Europea, no mi cuñado.

Con todo esto, aunque la bici tiene muchas ventajas a largo plazo, porque mejora la salud del usuario, no contamina, etcétera, la ventaja primordial para su uso en ciudad es el ahorro de tiempo. ¿No se lo creen? Pruébenlo.

  • Daniel La Parra

    Querido Rubén,

    Aprovecho esta entrada en su blog para hacer una consulta sobre un problema que me viene asaltando últimamente. Se trata de lo siguiente: me viene ocurriendo que al salir del trabajo no prefiero el camino más corto, ni siquiera el camino más rápido. Ayer, sin ir más lejos, para recorrer un trayecto que suele suponer unos 8 kilómetros, acabé haciendo más de 30. Lo que me ocurre es que salgo del trabajo con ganas de pasear, por desconectar un poco y me pierdo por ahí. Recuerdo que cuando salía del curro con el coche, mi obsesión era valorar los diferentes trayectos en función del tiempo recorrido. Ahora, me entretengo, busco caminos, me paro a hacer fotos y hay veces en las que me he detenido a ver el mar o hasta me he parado a charlar al encontrarme con algún amigo. El caso es que llego a casa como nuevo, como si viniera del fin de semana. Lo he consultado con mi cuñado, pero no ha sabido responderme (y normalmente tiene una explicación para cualquier tema, como buen cuñado). ¿Es grave?. Muchas gracias, Daniel

    • Tiene usted tiempo libre, o ganas de tenerlo, y suerte de disfrutarlo. Espero que no se le pase nunca 😉

      • Daniel La Parra

        El caso es que pensaba que no lo tenía y de repente lo encuentro. Me parece inexplicable. Gracias por la respuesta, me es de mucha ayuda, creo (lo confirmaré cuando lo hable con mi cuñado).

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